Capítulo Cuadragesimocuarto

Publicado: 13/06/2017 en Diario

-¿Qué cojones intentabas? ¿Acaso querías jodernos?

Lo siguiente que pude notar fue un fuerte dolor en la cabeza, parecía que aquella mujer había visto demasiadas películas, la gente con un golpe en la cabeza no se queda inconsciente, durante unos minutos y si lo hace posiblemente acabe muerta, dada la situación me hice el inconsciente, sino quizás me daba otro golpe así que me pareció lo mejor. No se para qué me pusieron un vendaje en los ojos y me arrastraron sin ningún miramiento hasta dentro del edificio. No había salido como esperaba, pero estaba dentro de la boca del lobo, mi situación había cambiado, ya no estaba en la calle tirado, ahora estaba tirado en un suelo de azulejo esposado a lo que parecía por el tacto una tubería por encima de mi cabeza, no sabría decir si estaba en un baño o en una piscina, lo que si sabía a ciencia cierta es que estaba bien jodido. Yo tambíen he visto muchas películas y si a alguien le esposan a una tubería en donde hay suelo de azulejo es porque se limpia mejor luego, sólo se me ocurría una situación peor, un suelo cubierto de plástico.

Al cabo de lo que parecieron horas, una puerta se abrió a mi izquierda, unos instantes después sonaron unos pasos pesados y decididos que acabaron justo delante de mi.

-¿Qué hacías atacando a mis hombres?

Un dolor horrible perforó mi rodilla al sentir como una bota enorme se posaba, giraba y hacía fuerza en ella aplastandola contra el suelo y retorciéndola. Mis gritos debierón de aplacar sus ganas de practicar la tortura ya que quitó su bota y lo preguntó de nuevo.

-¿Qué hacías en nuestro perímetro?¿Qué hacías atacando a mis hombres?

Mi voz lastimera, me dio pena y asco hasta a mi, pero no tenía otra en aquel momento.

-¡Yo sólo quiero saber donde está mi mujer!

-¿Tu mujer? Sí ella está aquí y tu te quedaste fuera puede ser por una de tres razones, la primera y más obvia es que te abandonó y vino a nosotros; la segunda es que vimos potencial en ella, la reclutamos, decidió abandonarte y quedarse; y la tercera es que no sabe que sigues vivo, vino y se quedó voluntariamente. No se me ocurren más razones, ¿Y a ti querida?

 

 

Capítulo Cuadragesimotercero

Publicado: 13/06/2017 en Diario

El viento soplaba del sur y eso no era nada bueno, el calor era insoportable, sin embargo, el ruido que hacía al pasar por ventanas rotas y puertas desvencijadas era un camuflaje sonoro perfecto, nadie me oíria llegar.

El primero de los lugares del mapa resultó ser un polígono de almacenes, donde se almacenaban productos antes de distribuirse a los centros comerciales, allí no había nada ni nadie pero tardé más de tres horas en recorrerme todo el conjunto de almacenes, solamente para estar seguro.

El ruido era ensordecedor y comenzaba a dolerme la cabeza, jamás pensé que yo iría en busca de otro ser humano para rescatarlo, pero allí estaba, me sentía como un héroe, era agradable no sentirse un inútil para variar.

El puerto estaba al otro lado de la ciudad así que decidí ir al otro punto del mapa, no sabía que era exactamente pero estaba rodeado de parques así que no sería fácil entrar sin ser visto.

Al llegar abandoné toda esperanza, el edificio era un centro comercial enorme, se veía a guardias en los tejados, en las puertas de acceso, los árboles de los parques de alrededor habían sido talados, los arbustos arrancados, el cesped había sido sustituido por zanjas que dividían el suelo en pasillos estrechos, por el día todo el perímetro era visible y controlable, era imposible entrar sin ser visto, decidí esperar a la noche, pero fue un error ya que por la noche era aún peor, por la noche esos pasillos estrechos estaban iluminados por focos que daban en la cara a quien se acercase y por si no fuera poco había patrullas tanto rodeando el edificio como por las calles de alrededor de los parques, una de ellas casi me descubre pero tuve suerte y pasó de largo.

No sabía que hacer, si estuviera aquí, el caracortada sabría exactamente como entrar y sacar a Alezza antes de poder pestañear, putos egoistas, no se lo perdonaré jamás, abandonarme a mi lo entiendo, pero dejar a Alezza en esta situación es ser muy frío.

Pasadas varias horas no se me ocurría nada que poder hacer así que bajé a la calle y me oculté en un portal hasta que pasara una patrulla, no podía hacer otra cosa, dejaría sin sentido a la patrulla y me disfrazaría como ellos para entrar, en mi cabeza sonaba sencillo, la realidad fue que acabé en el suelo, besando el suelo, con los brazos retorcidos en la espalda y una rodilla presionándome el cuello.

La voz de una mujer me sacó por unos segundos de ese dolor intenso.

Capítulo Cuadragesimosegundo

Publicado: 26/05/2016 en Diario

Una vez en el despacho me siento en el sillón y por primera vez en mucho tiempo me siento solo, totalmente solo, Udane, Alezza, Tova, a estas alturas no hubiera pensado que me pudiera afectar algo como la soledad pero lo estaba haciendo, cuando comenzó la invasión elegí la soledad porque no aguantaba a la gente y sus absurdos y triviales problemas, ahora sin embargo los problemas eran los mismos para todos, comida, refugio, la muerte, teníamos todos  el mismo objetivo, estar sólo como un ermitaño era lo realmente absurdo.

Pensando en eso me encontraba cuando me di cuenta de que Erika había entrado conmigo, se había sentado en el sofá y me miraba con cierto aire de desconfianza.

– ¿Qué cojones te pasa ahora nenaza?

– Lo siento no me había dado cuenta de que estabas aquí.

– No te preocupes, a veces soy como un felino.

Y a veces puedes llegar a ser una zorra; esto último sólo lo pensé porque no podía soltarle aquello sin querer que me pegase una paliza. Además, realmente no tenía ningún motivo para llamárselo. En ese momento me acordé de que tenía la carta de su padre, la saco del bolsillo y extiendo el brazo hacia ella.

– ¿Qué es eso?

– Una carta que he encontrado, es de tu padre.

– No me interesa, quémala y fúmatela.

– Deberías leerla y luego hacer lo que quieras con ella.

– Cállate la puta boca nenaza, no quiero saber una mierda de él, de Yuri o de mi hermana. Que les jodan a todos.

– No vale la pena seguir enfadado con los muertos pero te comprendo perfectamente. La guardaré hasta que me la pidas.

– Tu mismo, pero creo que antes se congelará el infierno.

A la vez que ella salía por la puerta yo me giraba para mirar por la ventana. No me puedo creer que esté solo, Udane y Tova me han abandonado, pero a Alezza me la han arrebatado y eso no me entristece, me enfada. Mañana iré a buscarla al primero de los sitios marcados en el mapa, no se que me encontraré pero si me quedo otro día sin hacer nada me volveré loco.

Capítulo Cuadragesimoprimero

Publicado: 14/08/2014 en Diario

Planes.

Me dirijo a la enfermería, no se si Pablo querrá ayudarme pero supongo que al menos puedo contar con Erika. Al llegar a la puerta oigo sus voces, parece que discuten, hablan a voces sobre la marcha de Pablo. Me acerco más a la puerta e intento escuchar mejor.

– ¿De verdad crees que se van a ir sin más?

– No se como explicartelo mejor, pero ya que tenemos un espía al otro lado de la puerta volveré a explicartelo.

Me habían cazado, estaba claro que mi sigilo dejaba mucho que desear. Entré y me uní a la explicación de Pablo.

– Hace unas horas me quedé en blanco unos segundos a continuación una sucesión de imágenes me pasarón frente a los ojos, tenía instrucciones de ir hacia el Oeste, hacia un puerto de una pequeña localidad de Portugal llamada Angeiras, si no lo hago,creo que mi parte sierva se desconectará por no estar al alcance de ningun enlace y cuando eso pase, no tengo ni idea de que pasará, pero no creo que sea bueno.

Erika no apartaba la vista de Pablo, yo no apartaba la vista del techo, pero cuando Pablo acabó de hablar nos miramos, cedí el turno de ruegos y preguntas a Erika, no por ser un caballero, sino porque no se me ocurría nada que preguntar,

– ¿Y te quieres ir con ellos? ¿Acaso eso no te parece un suicidio?

– Erika, no se explicarlo, pero se están replegando para irse.

– ¿Irse a dónde?

– Se lo mismo que tu, sólo se que se van.

Erika baja la mirada, Pablo se acerca a ella, la agarra del hombro derecho, se la acerca y se abrazan, ninguno llora, ninguno dice nada. así que me siento como el violinista molesto de una pedida de matrimonio de Hollywood.

– Bueno… yo… Me voy a ir al despacho, Erika, si pudieras venir a echar un ojo a unas cosas que he encontrado te lo agradecería.

– Voy contigo, aquí no tengo nada que hacer.

– Erika, por favor, en cuanto sepa lo que ocurre volveré y afrontaremos juntos lo que sea.

– Igual cuando regreses yo ya no estoy aquí. ¿No lo habías pensado?

Estaba claro que Pablo no iba a ayudarme. Así que tenía que intentarlo con Erika.

De vuelta al despacho, no cruzamos ni una palabra. Se me hacía raro hablar con ella, al fin y al cabo había matado a su hermana.

Off Topic: Udane 03

Publicado: 29/07/2014 en Diario

Sentimientos contradictorios.

Se estaba haciendo de noche así que entramos en un edificio, una de las puertas del tercer piso había sido abierta violentamente así que decidimos entrar y pasar allí la noche, cerramos como pudimos la puerta y pusimos una cómoda delante, nos tumbamos en la cama y nos miramos, apenas nos conocíamos, pero sin ninguna duda nos queríamos, podía oler el salitre del mar que entraba con el viento por la ventana abierta, incluso si cerraba los ojos y me concentraba podía oir las olas estrellándose contra la tierra. Las estrellas brillaban como nunca antes, o por lo menos, eso me parecía a mi, quizás esté mal decirlo, incluso pensarlo, pero desde que todo se fue al diablo las cosas me parecen más auténticas, mejores. 

Cuando quise darme cuenta los rayos del sol me despertaban. Tova no estaba a mi lado así que me incorporé y miré a mi alrededor, nada, en el piso no estaba. Me levanté de un salto y me dirigí a la ventana, el sol me dió de lleno en la cara, empezaba a notar el calor cuando oí las voces tres pisos más abajo, en la calle.

– ¿Tu crees que Sergi dará la campanada?

– ¿Te metes algo? Ganará Raúl, como la semana pasada y todas las anteriores.

– Sergi está muy bien esta semana. ¿No viste el combate del Miércoles?

– No me convence, sigo apostando por Raúl.

– Tu mismo, pero no digas que no te avisé.

– Espera, ¿Tu sabes algo?

– Simplemente te advierto que no apuestes por Raúl esta vez.

El ruido de la puerta me sacó de la conversación, los dos hombres siguieron andando por la calle hasta desaparecer girando una esquina.

– Hay gente por la calle haciendo patrullas, no creo que podamos esquivarles por el día.

– ¿Quieres esperar a la noche? Alezza está ahí, no podemos dejarla con ellos, no sabemos que la estarán haciendo.

Por fuera aparentaba muy bien ser la amiga preocupada, sin embargo, mis sentimientos eran otros muy diferentes, no quería arriesgar todo lo que tenía ahora, mi vida o la de Tova eran más importantes, no podía decirlo pero era lo que pensaba. Lo sentía por Alezza pero si tenía que elegir lo tenía claro.

– Tenemos que entrar de noche, no podemos dejar que nos vean, sería un suicidio, quizás lo sea de todos modos. He estado mirando en el puerto, aún queda algún barco, podremos largarnos si conseguimos llegar hasta el con Alezza.

– ¿Y a dónde iremos en un barco?

– Tenemos muchas posibles opciones, no podremos salir a mar abierto pero la costa está llena de posibilidades.

Era consciente de que el plan hacia aguas por todas partes, pero la confianza que lograba transmitir Tova en cada palabra hacía que sonase como un plan perfecto a prueba de bombas.

 

 

Off Topic: Udane 02

Publicado: 24/07/2014 en Diario

Héroes.

Llegamos a una plaza ajardinada, al parecer toda esta parte de la ciudad es peatonal así que dejamos el coche y vamos a pié, no por miedo a atropellar a alquien, si no porque es imposible atravesar las bolas de cemento que rodean la zona peatonal. Vemos como la maleza ya ha reclamado lo que es suyo por derecho, ya cubre la fuente que adorna la zona central de los jardines, por lo demás nadie diría que estamos ni siquiera en el mismo planete que antes. Todo está intacto, incluso las ventanas de los edificios que rodean el lugar. La fuente está seca, pero aún se nota la humedad en la piedra, quito la maleza de un lateral para sentarme y noto un azulejo, grabado en el hay una inscripción:

<<En memoria de todos los valientes que defendieron y dieron su vida por proteger a los demás, os recordamos>>

Al pasar la mano noto que el azulejo se mueve, lo levanto y veo que han quitado unas cuantas piedras a la fuente para hacer un hueco, dentro hay una caja metálica, la abro y descubro decenas placas de policia dentro de sus carteras, placas de identificación y una lista de nombres. Al lado de cada nombre hay una fecha, casi siempre la misma, sólo hay dos nombres sin fecha “Yuka Rilerenko” y “Sergio Cardona”. Las lágrimas corren por mis mejillas, los brazos de Tova me rodean y me dan fuerza, me siento frágil por primera vez desde hace bastante tiempo. No se por qué lo hago pero comienzo a mirar las fotos de las carteras y a decir sus nombres, quiero saberlos, conocer sus caras, me parece lo mínimo que puedo hacer por ellos.

Lo metemos de nuevo todo dentro y nos vamos hacia el puerto.

– Algún día espero tener ese nivel de esperanza.

La cara de tova refleja claramente que no me entiende, no dice nada, pero su cara es demasiado expresiva, me intento explicar:

– Tenían esperanza de que alguien viniese hasta aquí, encontrase la caja y recordase lo que tuvieron que hacer. quizás incluso pensaran que todo iba a arreglarse y que algún día pudieran estar en un placa conmmorativa en este mismo lugar.

– ¿Y tu qué crees? ¿Qué esperas del futuro?

– Para mi el futuro es ahora mismo.

Off Topic: Udane 01

Publicado: 23/07/2014 en Diario

Viaje a ninguna parte.

Hace menos de una hora que salimos de la cárcel, el ruido del motor del todoterreno es lo único que oigo, bueno, eso no es del todo cierto, por dentro de mi cabeza mi conciencia está desesperada gritándome. Me digo para mi misma que tan sólo hacemos lo mejor para todos, pero no me logro convencer ni a mi misma, tan sólo me digo mentiras para sentirme un poco mejor y ni siquiera lo consigo. Dejarlo atrás posiblemente haya sido lo mejor, pero no de esta manera, me siento fatal, tengo el estómago revuelto e incluso noto que me estoy mareando.

– Tova, Podrías parar por favor.

– Claro, ¿Qué suce…

No dejo que acabe la frase, salgo del coche, me inclino sobre un arbusto. Termino y vuelvo al coche.

– Creo que no me han sentado nada bien esos huevos en polvo del desayuno.

– No creo que a nadie le sienten bien los huevos en polvo, para mi son antinaturales, los huevos son huevos, si Dios hubiese querido hacerlos en polvo…

– ¿Dios? En serio sigues creyendo en algo como eso.

– Ahora más que nunca, la fe es mi escudo, es la luz que marca mi camino…

Su cara cambia, y cuando comienza a reirse me siento tremendamente estúpida, me ha engañado por completo. Acerca su mano a mi cara y me acaricia de forma burlona la mejilla para luego pellizcarmelo de forma suave y encantadora, yo también me rio y quizás es ese el momento que más feliz me ha hecho en los últimos años. El tacto de su mano en mi cara, el sonido de su risa, el rubor que me sube desde dónde se esconda normalmente hasta las mejillas, pero tarda poco en irse esa sensación, lo mismo que el coche en arrancar y reanudar la marcha.

– ¿Tardaremos mucho en llegar?

-No creo, segun lo que me dijo Pablo el almacen está cerca del puerto de aquella pequeña ciudad.

Al llegar a la calle un escalofrío nos recorre la espalda, a mi se me hiela la sangre en las venas y se que Tova siente lo mismo ya que puedo ver sus pelos del brazo erguidos y su carne de gallina. Es una maldita ciudad fantasma, no hay edificios destruidos, no hay disparos en las paredes, tan sólo ha desaparecido la gente, como si todos hubiesen decidido irse ordenada y cívicamente. No puedo dejar de pensar en que nos van a asaltar de un momento a otro.